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Número 30 - Diciembre de 2011  

Bocas de ceniza
 
Bocas de ceniza
“Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos”
Camilo Jiménez

Ofrezco disculpas por la primera persona, en este caso necesaria. (No lo vuelvo a hacer.) Hace unos días publiqué en mi blog El ojo en la paja una carta incómoda. Para mí y para otras personas. Se trataba de una reflexión mía y de nadie más sobre la educación, sobre cómo estamos asumiendo el papel que nos tocó, profesores y estudiantes. Estaba triste, tenía rabia, por lo que no fue fácil encontrar las palabras para componer la carta. Necesité luces, y en busca de ellas aproveché para leer de una buena vez un libro que he visto citado durante casi toda mi vida de lector: Juan de Mairena, de Antonio Machado (dos tomos, Buenos Aires, Editorial Losada, Biblioteca Clásica y Contemporánea, 1977). No tiene prólogo ni ningún otro anuncio sobre el espíritu del libro, apenas el subtítulo da unas pocas señales: “Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo”. ¿Qué encuentra uno en su interior, qué encontré? Piedras preciosas:

--En una Facultad de Teología bien organizada es imprescindible —para los estudios de doctorado, naturalmente— una cátedra de Blasfemia, desempeñada, si fuera posible, por el mismo Demonio.

--Agrada la modestia, pero no el propio menosprecio.

--Un hombre público que queda mal en público es mucho peor que una mujer pública que no queda bien en privado.

--Poesía, señores, será el resultado obtenido después de una delicada operación crítica, que consiste en eliminar de cuanto se vende por poesía todo lo que no lo es.

--Es cosa triste que hayamos de reconocer a nuestros mejores discípulos entre nuestros contradictores, a veces en nuestros enemigos.

--Debemos ser indulgentes con el pensar más o menos gallináceo de nuestro vecino.

--El tema es original, quiero decir que es viejo como el mundo.

--De cada diez novedades que se intentan, más o menos flamantes, nueve suelen ser tonterías; la décima y última, que no es tontería, resulta, a última hora, de muy escasa novedad.

--Los ojos de un gato negro/ dos uvas llenas de sol.

--Cuando se ponga de moda hablar claro, ¡veremos!, como dicen en Aragón. Veremos lo que pasa cuando lo distinguido, lo aristocrático y lo verdaderamente hazañoso sea hacerse comprender de todo el mundo, sin decir demasiadas tonterías. Acaso veamos entonces que son muy pocos en el mundo los que pueden hablar, y menos todavía los que logran hacerse oír.

--Los honores –decía mi maestro— deben otorgarse a aquellos que, mereciéndolos, los desean y los solicitan. No es piadoso abrumar con honores al que no los quiere ni los pide.

--La vivencia del hambre, sin la cual la copla no se hubiera escrito.

--Enseñarle a repensar lo pensado, a desaber lo sabido y a dudar de su propia duda, que es el único modo de empezar a creer en algo.

--Estamos abocados a una catástrofe moral de proporciones gigantescas, en la cual sólo quedan en pie las virtudes cínicas.

--Nosotros estamos aquí para desconfiar de todo lo que se dice. Tal es el verdadero sentido de nuestra sofística.

--Vosotros sabéis que yo no pretendo enseñaros nada, y que sólo me aplico a sacudir la inercia de vuestras almas, a arar en el barbecho empedernido de nuestro pensamiento, sembrar inquietudes. UC

Antonio Machado

LA PERFECCIÓN ES COSA VANA

Bocas de ceniza  
Nuestro colaborador Camilo Jiménez se metio en serios problemas por acusar a sus estudiantes de Comunicación en la Javeriana, de no ser capaces de escribir un párrafo perfecto. La unidad investigativa de UC viajó a Bogotá y después de ponerse de acuerdo a través de twítter y facebook y consultar algunos blogs, logró reunir esta selección de párrafos de esos alumnos que obligaron a Camilo a dedicarle más tiempo a nuestro periódico.

 

Párrafos estudiantiles:

Solapa de Relato de un naúfrago

Es y fue Gabo, como lo llama un tío y sus amigos literatos, un escritor maravilloso y líder del boom latinoamericano, cuya figura más conocida es Andrés, creo que Caicedo. De vez en cuando lo veo en youtube recitando sus poemas y me parece de lo mejor, aunque la vejez y las enfermedades que conlleva esta, lo mantienen como apagado y alejado de los cocteles a los que los invita Yo José Gabriel en su natal Ciudad de Méjico. De su libro que ya casi termino puedo decir que el personaje es un naúfrago marictimo, que dicen que después apareció vivo y le puso una demanda a nuestro premio nóbel. Seguramente el sol que le pegó en la cabeza lo hizo olvidar qué es la ficción.

Solapa pequeña a La casa grande

Este libro es lo que todo estudiante de… de lo que sea, soñó. Se trata de una historia corta, chiquita, fácil de leer cualquier tarde de domingo, o máximo en un fin de semana de elecciones. Su autor es un costeño mañé, con pantalón de gabardina y patillas setenteras, famoso por una crónica sobre un partido jugado en el estadio Romelio Martínez de Barranquilla: uno en que jugó Garrincha. En ese sentido, La casa grande (The big house) es como un homenaje secreto a eso, se inspira en el terrible centro delantero Walter Casagrande, llamado en la selección de Brasil para algún mundial. Para finalisar: ” en esta apasionante y accequible novela, el lector encontrará la expresión dramática de la realidad heterogénea de un continente ahogado en su propia sangre.

 

 

Solapa para Condores no entierran…

Materia: Solapa 2
Profesor: Camilo Jimenez
Es un libro muy bueno. En la película se ve que había una pelea entre unos que eran pájaros y otros menos malos, no se si guerrilleros. Al señor que lo redacta lo he oido en la luciernaga y dicen que es del otro equipo…a mi no parece porque se ve que es buena gente y el libro es bueno. Al principio creia que era un libro de poesia por lo delgadito. El tema del libro es la violencia, algo muy duro que nos tiene azotados hasta en las fincas…se ve que Gustabo sabe mucho de eso y todo es de la vida real. El que mas sale es uno que llaman Leon Lozano que tiene bigote y a hecho varios papeles en La Saga que pasaban a las ocho. Me gusto mucho y al profesor Camilo tambien le gusta. Espero que le guste este parrafo que hice con mucho cariño y terminé con un nudo en la garganta.

Contratapa para A sangre fría

Profesor Camilo jimenes
Definitivamente la violencia es un tema que asota el planeta tierra. Los asesinos norteamericanos de hace 50 años pueden ser peores que los sicarios de las ciudades de colombia. Me gustó leer las declaraciones de los matones, Dick and Perry, aunque no les creo del todo. Yo también entré un día a la cárcel, los presos son muy habladores, lo quieren embrujar a uno. Pero el escrito es muy realista, yo senti la tristeza de la familia de los muertos, recordé a un primo que mataron en una discoteca en Medellín, la 21, si no estoy mal. Dicen que Capote es periodista y yo sí creo porque aunque no trabajaba en un periódico les preguntó de todo a esos presos. Al final yo también quería que los matarán.