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Número 28 - Octubre de 2011  

Artículos
Crisis griega en 10 puntos
Alejandro Gaviria
 
1. Todas las crisis económicas tienen una explicación sencilla. Bastan unas cuantas palabras para resumir la causa primigenia: "un país se cree mucho más rico de lo que es". La ilusión de prosperidad lleva a los gobiernos y a la gente a gastar más plata. Pero no sólo eso: lleva también a los bancos y a los inversionistas a financiar los sueños públicos y privados. La fórmula es simple: crisis=exceso de entusiasmo financiado.
 
2. Pero los griegos tenían varias peculiaridades. Primero, una economía poco competitiva, rezagada, sin sectores de talla mundial. Segundo, un sistema político clientelista, irresponsable, que prometió por décadas los incumplible. Y peor, quiso cumplirlo.
 
3. Un humorista norteamericano resumió la tragedia griega de manera brutal. La contribución al mundo de la Grecia antigua fue la filosofía. La contribución al mundo de la Grecia actual ha sido la Greek salad.
 
4. Grecia pudo financiar sus excesos por dos razones: porque contó con los fondos europeos de asistencia (plata regalada) y porque pudo endeudarse, engañosamente, al mismo costó que Alemania (plata barata). Los inversionistas europeos creyeron, por algún tiempo, en la convergencia, en la idea de que las economías europeas eran iguales. Pero Grecia, ya lo sabemos, no es Alemania.
 
5. (Paréntesis: muchas crisis son precedidas de éxitos deportivos que alimentan el entusiasmo generalizado: la crisis colombiana ocurrió 5 años después del 5 a 0, la crisis griega cinco años después del título de la Eurocopa).
 
6. Con la crisis internacional, la realidad griega salió a flote. Ocurrió la profecía autocumplida de todas las crisis: los inversionistas empezaron a dudar de la capacidad de Grecia de pagar sus deudas, el pesimismo incrementó el costo de financiamiento y el mayor costo hizo efectivamente impagables las deudas. La expectativa de quiebra lleva a la quiebra.
 
7. En algunos casos, como en Irlanda, los bancos quiebran al Estado; en otros, como en Grecia, pasa lo opuesto: el Estado quiebra a los bancos. Los bancos que financiaron los excesos estatales tendrán que asumir buen aparte de la quiebra. Hasta 60% según muchos cálculos.

Crisis griega

 

  

8. La crisis estatal lleva entonces a una crisis financiera que lleva, a su vez, a una crisis económica que ahonda la crisis estatal, la financiera y la económica. Ese es el espiral griego.
 
9. ¿Cómo se salé de allí? Sencillo: como lo hizo Argentina en 2001. Devaluando la moneda (Argentina convirtió las deudas en dólares, en deudas en pesos que valían cuatro veces menos). Renegociando a la fuerza con los acreedores (o simplemente no pagando). Y aprovechado la devaluación y la motilada de la deuda para exportar más y gastar más.
 
10. Pero Grecia no puede devaluar (el dracma duerme el sueño de los justos) y tampoco puede gastar más (tiene que seguir sirviendo sus deudas). Ha optado, entonces, por una estrategia distinta: endeudarse aún más y prometer un ajuste imposible en las finanzas del Estado. Los europeos siguen dándole plata a Grecia con la ilusión de que los mismos políticos que quebraron al país logren poner la casa en orden. Pero todavía no ha aparecido la versión griega de Alán García.

 

 

Coda: la ilusión de prosperidad
que dio origen a la crisis
ha dado lugar a la ilusión del ajuste.
Una utopía se cambió por otra.
El futuro griego luce complicado.
"Tienen muchas islas para vender",
dijo recientemente un analista inglés.