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Número 24 - Junio de 2011   

De memoria
Historias largas y cortas.
www.casadelamemoria.com.co
Una ventanilla tan siniestra como indispensable.
Los hijos de María Lucía Pamplona
y José Uriel López

Catalina Puerta

Las fotos que identifican a los desaparecidos tienen siempre un color característico. A pesar de guardarse entre la biblia, de estar en cajones secretos, de ser enmarcadas entre vidrios o alumbradas por una llama vacilante; tienen un extraño velo arenoso, como si hubieran soportado años de agua y sol. Detrás de esas fotos, casi todas llegadas a la ciudad en una maleta de última hora, cabe una historia universal de la infamia. Esta es un primer relato con retratos. Para que no todo se esconda tras el arrume de los expedientes judiciales.

 Familia López Pamplona Niña pequeña de camisa verde: María Lourdes; de primera comunión: Roger Mauricio y Yadira; niño en brazos de don José Uriel (esposo de María Lucía y padre de los muchachos): Walder David, único hijo vivo de María Lucía y José Uriel; de blanco: María Lucía.
 
 

Tras el reclutamiento forzado y posterior desaparición de su hija María Lourdes, María Lucía salió desplazada del municipio de San Francisco en el Oriente antioqueño, hacia la ciudad de Medellín. Dos años después de aquel suceso, sus otros hijos Roger Mauricio y Yadira Eugenia fueron desaparecidos por integrantes de un grupo armado.

Actualmente, María Lucía y su esposo, don José Uriel, saben con claridad que sus hijos fueron desaparecidos y asesinados. Sólo están a la espera de recibir información concreta que permita a la Fiscalía dar con la ubicación exacta de los cuerpos.

María Lourdes López Pamplona     Mauricio López Pamplona     Yadira López Pamplona

 

María Lourdes López Pamplona

María Lourdes tenía 18 años al momento de su desaparición, el 27 de abril de 2002. Vivía en una finca con sus papás y con Lorena Valentina, una bebé suya de 8 meses, y estudiaba en el liceo del municipio de San Francisco. No se supo más de ella desde un domingo, cuando salió para su colegio, al que entraba a las 7 y del que salía a las 12 del día.

Cuenta María Lucía, sobre su hija: "Pasaba la semana en el pueblo en una casita que teníamos nosotros allá, y los viernes se iba para la finca a estar con la bebé y con nosotros. El viernes ella no llegó y entonces el sábado nosotros nos fuimos para el pueblo. Una vecina nos dijo que se la había llevado la guerrilla; que desde el miércoles se la habían llevado, que la sacaron de la casa de noche. La casa queda en Las Delicias. Mi hija me contó por esos días que ellos, cuando la veían en el pueblo, la convidaban a que se fuera con ellos, pero ella siempre les decía que no… Indagando y preguntando la gente me decía que la habían visto por "La Esperanza, por El Higuerón", con los guerrilleros, que ellos la llevaban; que ella lloraba, que les decía que la dejaran ir para la casa. Eso nos contó la gente de las mismas veredas. A fines de 2002 hablé con unos milicianos de allá de San Francisco: les pregunté qué había pasado con ella y me dijeron que 'esa ya estaba muerta', que no preguntáramos más por ella. Después de que ellos nos dijeron eso no volvimos a tener tranquilidad, mi esposo decía que nos fuéramos. Ellos eran de ahí mismo del pueblo, ellos la conocían. En ese lapso de tiempo, de abril a noviembre, nunca supimos nada de ella".

María Lucía y José, su esposo, decidieron que debían partir, desplazarse: "Uno de ellos nos dijo que si nos queríamos ir nos mataban. Salimos con 2 teteros y los niños. Nos fuimos para La Unión, donde los otros dos hijos de nosotros, Mauricio y Yadira. Eso fue el 26 de diciembre de 2002".

Doña María Lucía dice sentir que su hija está muerta, y su percepción la cree justificada porque "ellos" en algún momento así se lo dijeron: "Después de desplazarnos, por ahí en abril o marzo de 2003, nos dimos cuenta en La Unión, por un muchacho que era conocido de mis hijos y que había desertado, que a ella la habían matado a machete para que los otros no escucharan, porque ponía mucho problema porque no quería estar con ellos; que la tenían en la vereda Guayaquilito, que queda por Mesopotamia […]. El año pasado a la suegra mía le preguntaron el teléfono de nosotros, unos guerrilleros que estaban en la cárcel de acá en Bellavista, que porque nos iban a pedir perdón con unas charlas y para contarnos de los desaparecidos. Nosotros fuimos. Fuimos con Madres de la Candelaria, entre el 14 abril y el 15 de mayo. Allá nos hablaron mucho del perdón, y dijeron que nos iban a dar las coordenadas de donde estaban los cuerpos, que iban a llamar a los medios, a la Fiscalía. El evento era de FARC y ELN, pero nunca nos llamaron: eso allá se rebotó y se llevaron a algunos para otras partes… Hace poco, por ahí en noviembre o diciembre, nos llamaron de la personería de San Francisco: que los que están en la cárcel están entregando información; que cuando estuviera todo listo y se terminaran las charlas, que eran por grupos de personas supuestamente, nos iban a dar las coordenadas…".

Hasta el día de hoy, los restos de María Lourdes no han sido encontrados. Sólo se sabe que el responsable de la desaparición fue el frente Carlos Alirio Buitrago. Lorena Valentina López Pamplona, hija de María Lourdes, tiene 9 años de edad, y María Lucía y su esposo tienen su custodia.

Roger Mauricio y Yadira Eugenia López Pamplona

Al momento de su desaparición, Roger Mauricio y Yadira Eugenia tenían 22 y 25 años respectivamente.

Yadira trabajaba en Medellín y sacó sus estudios de bachillerato cuando ya vivía en la ciudad. Dice la madre: "Mauricio se fue para La Unión y allá se encontró con Yadira. Iban a poner un negocio juntos. Allá él se conoció con Katerine, fueron novios. Todo esto fue en el 2003, que Mauricio y Yadira estuvieron juntos; mientras él se conoció con Katerine y se casaron, vivió con Yadira. Cuando se casaron, el papá de ella les cedió un local y se fueron a vivir con él, y estaban montando el negocio, estaban pintando. Yadira iba de Rionegro hasta allá, porque ella no vivía en La Unión sino en Rionegro. Un día ellos estaban pintando el local, el 23 de septiembre de 2003; mi hija Yadira fue allá donde Mauricio, que estaba terminando de pintar. Fue con Alex, que les dijo que tenían que ir a una reunión, que los necesitaban para una reunión, y en el parque de La Unión, en un parque, los recogieron… y hasta el sol de hoy. Eso fue un martes, y al viernes era la inauguración del negocio. Yo llamé a Katerine el miércoles y le dije que para ir, y ella me dijo que se los habían llevado desde el martes y no habían vuelto, que ella no me había avisado porque tenía la esperanza de que volvieran. Yo fui y al viernes me devolví".

María Lucía no había recibido información sobre sus otros dos hijos desaparecidos, Roger y Yadira, pero recientemente un reconocido comandante paramilitar expresó —en una versión libre en la que ella estaba presente— que efectivamente él había dado la orden de que los desaparecieran, y que ya había entregado la información para el hallazgo de los cuerpos. Sin embargo, hasta ahora María Lucía no ha recibido los restos de sus hijos. UC