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Número 04 - Febrero de 2009   

Byron White
Por aquí vivieron Aquilino, Epifanio y el presidente González

 
 

Byron WhiteComo lo prometido es deuda, continuamos con la historia conversada del arquitecto Rafael Ortiz (la primera parte apareció en el número 1 de UC). Esta vez arrancamos el recorrido desde la carrera Córdoba con la avenida La Playa.

1. En una antigua casa que había en la esquina noroccidental se fundó el manicomio, que después fue trasladado a Aranjuez por orden de Recaredo Villa. Y a principios del siglo XX en esa misma esquina se construyó otro manicomio: el Palacio de Bellas Artes o Escuela de Bellas Artes.

2. Al frente, en la esquina nororiental, quedaba la tienda de Epifanio Mejía. Unos dicen que el escritor enloqueció allí; pero otros, como José Asunción Silva, dicen que allí contrajo una melancolía infinita a causa de numerosos problemas. Hoy la tienda de Epifanio está dedicada a la música y al trago, y se conoce como la taberna Diógenes.

3. En la esquina suroriental, vivía (en 1879 más o menos) un hombre feo, negro y bizco llamado Aquilino. Dicen que era uno de los mejores caricaturistas de la ciudad, pero no dibujaba sino que tallaba las figuras en madera, por lo común de guayabo, naranjo o sauce.

4. Más allá de esta esquina, unos dos o tres lotes hacia arriba por la quebrada Santa Elena, quedaba la casa de don Florentino González, padre del muy nombrado Pacho Bola. Pacho Bola viajó a Madrid para hacerse torero, pero al llegar se encontró conque ese era un oficio de carniceros y de gente baja, y como la moda era la aviación, y con tal de no perder semejante viaje, eso se puso a estudiar. Cuando regresó, Pacho Bola trajo esposa y un avión. Lo armó, voló, pero cuando llegó el momento de aterrizar el viento lo tiró contra un alambrado, y surgió el dicho: Pacho vola pero no aterra. Sus descendientes se dedicaron al teatro y fueron famosos como Españita y la Abuelita Pacha.

5. Cuando iban a llegar los Hermanos Cristianos a Medellín, en los años 80 del siglo XIX, les consiguieron una casa que tenía frente por Córdoba, por La Playa y por Girardot, o sea que ocupaba nada más y nada menos que media manzana, y lindaba con la casa donde residía el propietario, don Carlos Vásquez Latorre. Allí pusieron los Hermanos Cristianos el primer colegio, que era gratuito y subvencionado por el gobierno departamental. Y de allí salieron para una casa de la carrera Bolívar con Caracas, donde fundaron el Colegio de San José, que posteriormente ocupó casi toda la manzana.

6. Muy posteriormente, dentro del mismo lote al que llegaron los Hermanos, ya caída la vieja casa, funcionó la zapatería de Chelo, célebre por alcahuetear, en la misma cama donde dormía, las aventuras de los jóvenes del barrio con las sirvientas.

7. En estos dos lotes vivían dos hermanos González Valencia; uno de ellos, Ramón, fue quien sucedió al presidente Rafael Reyes y gobernó entre 1909 y 1910. Cuentan que para poder estar pasando de una a otra casa durante una visita presidencial, los hermanos mandaron construir un rudimentario puente sobre la Santa Elena, que primero cayó en el descuido y después cayó del todo por una crecida de la quebrada.

8. En una casa del cruce de la calle Colombia con Girardot, esquina suroccidental, vivió uno de los más grandes avaros que ha tenido Medellín, un señor Villa que al morir dejó enterrado un inmenso tesoro, que fue encontrado por los demoledores a fines del siglo XX. 9.El ingeniero arquitecto belga Agustín Goovaerts, encargado de la construcción del Palacio Departamental —hoy Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe— diseñó la residencia de Alejandro Arango, de la cual todavía se conserva la parte de la fachada y el cuerpo que da a la carrera Girardot. Debe ser que Arango aprovechó su relación con Goovaerts mientras fue el administrador de la construcción del Palacio Departamental. Hoy funcionan en esa casa algunas dependencias de la Universidad Cooperativa de Colombia.

10. Todavía se conserva este café que a muchos estudiantes de la Universidad de Antioquia y de otros establecimientos nos trae apreciados recuerdos, pues allí se discutían los resultados de cada examen de bachillerato o de carrera y se celebraban con copas.

11. Ahí está la Escuela de Derecho, con tantos pergaminos como la antigua Escuela de Minas, por la magnitud de los juristas que formó y la patria que ellos hicieron desarrollar.

12. Cuando el General Santander y José Félix de Restrepo crearon la Universidad de Antioquia, el Antiguo Colegio Real quedó partido en tres lotes: el que corresponde a la Universidad de Antioquia, el de la Iglesia de San Ignacio y el del Colegio de los Jesuítas, que era de los dominicos. El lote de la Universidad de Antioquia guarda muchas historias; por ejemplo aquella de los tiempos del gobernador Tomas Rengifo que convirtió el lote en polvorín de sus ejércitos, la iglesia en un muladar donde dormían las catiras con los soldados, y el colegio en un cuartel.

13. En los años 30 del siglo XX, en la esquina suroccidental del cruce de Girardot con Pichincha, el gobierno departamental creó el Instituto Pascual Bravo para la enseñanza de mecánica y carpintería artesanal. Posteriormente allí mismo se fundó la Escuela de Administración y Finanzas de la Universidad de Antioquia, más tarde Facultad de Economía.

14. La Cárcel de Mujeres funcionó durante mucho tiempo en lo que hoy son las Torres de Bomboná, ocupando la mitad de la manzana limitada por la carrera Pascasio Uribe y las calles Pichincha y Bomboná. Era administrada por las Hermanas de la Caridad, y ya en esa época se hacían cursos de rehabilitación para las presas (oficios domésticos, corte, bordado, costura, etc.). Cuando la cárcel se trasladó para el barrio San Javier, el doctor Antonio Mesa Jaramillo ocupó el edificio con lo que se llamó Estudios Generales de la Universidad de Antioquia, una especie de bachillerato tipo norteamericano, y Graciliano Arcila creó en el mismo local, en la esquina suroccidental, cruce de Pascasio con Pichincha, el Museo Etnológico de la Universidad de Antioquia. Mucho después, cuando se inauguró la ciudad universitaria, el Instituto de Crédito Territorial construyó allí el ambicioso proyecto Torres de Bomboná.UC