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Número 14 - Julio de 2010   

Byron White
Iglesias viejas y más viejas,
la revolución en la U de A
y una trifulca de goles

 

Iglesias viejas y más viejas, la revolución en la U de A y una trifulca de goles, Universo Centro N°14
Seguimos Ayacucho arriba haciendo memoria con nuestro guía, el arquitecto e historiador Rafael Ortiz.

1- El Teatro Bolívar, cuna del arte teatral en Colombia, en su momento fue uno de los más grandes del país. En 1831 empezaron a construirlo, en 1919 fue remodelado, le pusieron el nombre de Teatro Bolívar pues se llamaba Teatro Principal, y duró hasta más o menos 1950 cuando debido a un mal proyecto de reforma de los arquitectos de Planeación Municipal se vino abajo.

Algo debía de tener su acústica y muy buenas tendrían que ser las condiciones técnicas del escenario para satisfacer a la compañías extranjeras que venían a la ciudad, pues desde su desaparición no han vuelto compañías que valgan la pena.

2- La Farmacia de los Isaza era el centro de reuniones de la oligarquía conservadora, allí se tomaban decisiones fundamentales para los godos gobiernos.

3- La Iglesia de San José es la más antigua que se conserva en Medellín. Empezó a funcionar entre 1635 y 1640 y tiene dos obras importantes: una cúpula octogonal hecha en tapia que tuvieron que reforzar con adobe y cemento porque el descuido con un tubo roto la estaba demoliendo, y un famoso cuadro del maestro Cano en el bautisterio. La fachada fue construida con planos del arquitecto sacerdote jesuita Rafael Pereira y el material de ladrillo fue quemado en la ladrillera Ospina Hermanos, la de Tulio y Pedro Nel.

4- En el cruce con El Palo había un pequeño café, el Café Monserrate, que persistirá en la memoria de los estudiantes de la Universidad de Antioquia y del Colegio de San Ignacio como el lugar de sus ardores juveniles, aquellos que los llevaron a urdir planes para transformar el mundo. En el Monserrate también se celebraban los triunfos en los exámenes y lamentaban las derrotas.

5- El que fuera el antiguo Colegio Real de los Franciscanos, en los siglos XIX y XX se fragmentó en Universidad de Antioquia y capilla de San Ignacio. Las tres instituciones han protagonizado hechos memorables, cuando por ejemplo llego la revolución a Medellín con el General Rengifo, que tomó bajo su mando el bloque completo y donde se encontraba la Universidad puso el parque del ejército.

6- En la Iglesia puso lavanderías y caballerizas, y puso también a vivir a allí a las catiras que eran ni más ni menos que las compañeras del ejército.

7- Y en el Colegio puso el cuartel general. Hay que recordar que la única batalla que se libró dentro de los antiguos límites de Medellín fue la que comandó la ciudadanía al reaccionar contra la ocupación de la Universidad y sirvió para tumbar al general Rengifo. Cuando llegó la restauración con el General Vélez, entonces Gobernador de Antioquia, iniciaron la reforma de este complejo. El general Vélez le entregó el colegio a los jesuitas junto con la iglesia y ordenó reorganizar la Universidad de Antioquia, empezando por la construcción del Paraninfo.

8- La Escuela de Derecho de la Universidad de Antioquia fue la cuna de numerosos y muy importantes juristas de estas tierras y de allí salieron prácticamente todos los teorizantes que tuvo Antioquia entre 1886 y 1950, hasta cuando por razones obvias nacieron las facultades de derecho de la Bolivariana y la Medellín.

9- Allí estaba la casa donde se crió Guillermo Zuluaga alias Montecristo. Cuando la familia del humorista desocupó, en esa casa se estableció el detectivismo, con calabozos y todas las dependencias necesarias para esa labor.

10- Ya en el ocaso, a monseñor Caicedo le tuvieron que nombrar un obispo coadjutor y este prácticamente gobernaba la arquidiócesis desde este lugar: La Residencia Arzobispal. Murió Caicedo y llegó monseñor Salazar y Herrera, que por estar también muy enfermo no se mudó al Palacio Arzobispal sino que siguió gobernando desde allí.

11- La Manga de los Puerta es inolvidable para todos los muchachos de los barrios Boston, El Cuchillón, La Toma, El Salvador y alrededores pues allí pasaban las vacaciones de julio y diciembre, y se jugaban partidos de fútbol entre los equipos de esos barrios los viernes, sábados y domingos. Normalmente no había partido que no terminara en batalla campal, de manera que la policía tenía bajo vigilancia permanente estos torneos, pero era imposible arriarlos a todos para la cárcel. Esta manga durante mucho tiempo estuvo expósita, porque la compraron unos extranjeros para poner una fábrica de dinamita, la pagaron y nunca más volvieron.

12- Al frente por Ayacucho, costado sur, estaba la Cruz Roja, muy recurrida porque prestaban servicio de orientación médica y urgencias al público en general.