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Número 35 - Junio de 2012     

Caído del zarzo
El encanto de lo anónimo
Elkin Obregón S.
 

Señores(as), aquí les entrego la traducción de un poema que encontré en las páginas olvidadas de un libro. La traducción es mía, del francés, y bien sé que es torpe, pero acaso no exista otra, así que por eso la transcribo.

El libro es el Diario de Katherine Mansfield, quien cita el poema sin mencionar autor. Sospecho que no lo tiene, y que son unos viejos versos franceses, quizás una canción, que la autora oyó alguna vez, y los evoca aquí, con tono sin duda nostálgico, que es el que mejor cuadra en casos como éste.

Se trata de un Ubi Sunt; dato que no sobra, pues me temo que varios de mis supuestos lectores, sobre todo los más jóvenes, ignoran qué es un Ubi Sunt. Lo digo, pero no lo explico. Queda de tarea.

El tiempo de las lilas y las rosas
por este año jamás han de volver;
el tiempo de las lilas y las rosas
pasó, y el tiempo del clavel también.

Sombrío el cielo está y otro es el viento,
no iremos más al campo a recoger
las lilas y las rosas en adviento;
no puede primavera florecer.

¡Oh feliz y sedosa primavera
que hace un año su luz no nos concede!
Ya nuestra flor de amor está tan yerta
que ¡ay! ni tu beso despertarla puede.

¿Y tú qué haces, sin flores ni corolas,
gratos amaneceres, frescos huertos?
El tiempo de las lilas y las rosas,
con nuestro amor ya para siempre
ha muerto.

 

CODA

Cierro esta croniquita con un párrafo de John Middleton Murry, crítico y ensayista inglés, y esposo de Katherine: "Entró en una especie de casa de retiro, una hermandad espiritual en Fontainebleau (…). Al cabo de tres meses, a principios de 1923, me pidió que fuera a pasar una semana con ella. Llegué la tarde del 9 de enero, temprano. No he visto nunca, ni veré jamás a un ser tan hermoso como aquél; parecía como si la exquisita perfección que había siempre existido en ella la hubiese embargado por completo. Para usar sus mismas palabras, el último átomo de "sedimento", los últimos "vestigios de degradación terrenal", habían desaparecido completamente. Pero había perdido su vida para salvarla. Mientras subía a su habitación a las 10 de la noche, le cogió un acceso de tos que terminó en una violenta hemoptisis. A las diez y media estaba muerta". UC