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Número 11 - Abril de 2010  

Estilario
Raúl Trujillo
Exclusivo para UC desde Buenos Aires
 

Nelson Mora

 

Nelson Mora es es promotor cultural del fantástico
y fastuoso mundo del espectáculo.
En 1981 organizó una memorable gira
de La Fania All Stars por los estadios de Colombia.

Es difícil hablar de estilo cuando alguien considera el propio casi un disfraz. Un antifaz de espejos invulnerables que conserva en las sombras a su dueño —y repelente sólo refleja al propio espectador—, que deformado y listo para un cómic cubre el rostro. Lo poco que de él se puede ver, ya que un gran sombrero tejido con foulard multicolor hace su parte.

Así y con esa lógica pareciera jugar Nelson con su estilo tan primaveral y vital como tan desteñido y añejo.

El camel es considerado uno de los tres o cuatro colores más tradicionalmente sofisticado y fácil de llevar. Para nosotros, la piel trigueña lo convierte en un juego de casi desnudez y muchos lo evitan para no quedar "de fondo entero". Para Nelson es el soporte sobre el que se lucen todos los jardines tropicales del planeta en estampa, como postales de un viaje imaginario por la tierra de florestas doradas de la isla de la fantasía del Sr. Roarke. En la serie de principios de los 80, el elegante Ricardo Montalbán —otro de los grandes bleff sobre el amante latino ya maduro— con un ademán similar saludaba a sus invitados mientras explicaba a Tattoo sus fantasías.

Las fantasías de Nelson parecen más ligadas a la gloriosa década de los 70 con el boom comercial y mediático del flower power posthipismo de los 60, más la emergencia de la precaria cultura ltnmrcn (latinoamericana, como la escribía Puig) que hervía de fiebre en NY, adobada con porro en ritmo salsa de anfetas a base de coca, cuero y timbal.

¡Qué viva la música! Y como drogadicta fue enterrada por los conservadores la naciente contracultura colombiana, que miraba más allá del hegemónico frente nacional capitalista, consumista y burgués.

Qué viva la música en la versión del rockstar latino que encuentra en la muerte la fuente de la eterna juventud. Celebremos la reedición de la obra del eterno joven Caicedo para que circulen otras versiones de memoria que expandan el horizonte como en el caribe tropical.

Para reventar baldosa están "mandados a hacer" estos hermosos mocasines blancos, Woww… Miami… ¡Viceeeeeee!

Miami Vice, la célebre serie que popularizó la estética narco- DEA de trajes sobre camisetas en tonos pastel y mocasines coordinados con las correas, que se impuso en los 80 hasta convertirse en reconocible marca. Lo único que no llevaron los agentes antinarcóticos que todo lo podían, fue el sombrero tejido insignia narcocorrido sobre los lentes antifaz.

Y como rótulo o marbete bien claro se lee FLORIDA, en la bolsa de turista souvenir de Clear Watter, americana y senil. El estado de La Florida resultó ser la tierra de la eterna juventud que obsesionó al explorador Ponce de León (1513) y lo llevó de Puerto Rico a los Everglades. Ahora miles de europeos cabeza blanca ya mayorcitos, siguen los pasos de los abuelos gringos y optan por una membresía permanente en un Senior´s Club tipo cocoon, donde esperan tibios que no se los lleve una tormenta tropical.uc